Cada trabajo sigue un proceso de implementación estructurado. Empezamos entendiendo lo que tenés, diseñamos lo que necesitás, lo configuramos en tus herramientas y te lo entregamos a tu equipo con todo documentado.
Cada fase se construye sobre la anterior. El proceso está diseñado para minimizar la interrupción de tus operaciones mientras produce un sistema que tu equipo puede manejar desde el día uno.
Cada implementación es diferente porque cada empresa es diferente. El tiempo, la profundidad de cada fase y el trabajo de configuración específico dependen del tamaño de tu cartera de clientes, la complejidad de tu estructura de crédito y las herramientas que usás actualmente.
Trabajamos de forma colaborativa — no en aislamiento. Necesitamos acceso a tus datos, tiempo con las personas que gestionan la cobranza y la posibilidad de ver y trabajar en tus sistemas. La calidad del resultado depende de la calidad de esa colaboración.
Contanos sobre tu proceso actual — o la falta de uno. Te contamos cómo podría ser un sistema para tu situación específica.