Cada sistema de gestión de cuentas por cobrar que implementamos incluye cuatro componentes interconectados — diseñados en conjunto, desplegados en tus herramientas existentes y construidos para funcionar sin supervisión constante.
Antes de diseñar un proceso de cobranza, necesitás saber quiénes son tus clientes. No sus nombres — su comportamiento de pago. Un cliente que paga en término todos los meses es fundamentalmente distinto de uno que necesita tres llamadas antes de liquidar una factura.
Analizamos tu cartera de clientes actual y definimos un marco de clasificación por riesgo: categorías basadas en historial de pagos, saldos pendientes, volumen de crédito y antigüedad de la relación. Cada categoría lleva un protocolo de seguimiento diferente.
Una cadencia de contacto es la respuesta a: quién contacta a este cliente, cuándo, por qué canal y con qué mensaje — para cada etapa de mora. Elimina la necesidad de que alguien decida en el momento.
Diseñamos cadencias para cada nivel de riesgo y cada etapa de mora. Un cliente Nivel A a 7 días de mora recibe una respuesta distinta que un cliente Nivel C a 60 días. Cada cadencia se documenta y se configura en tus sistemas existentes.
Recordatorio amable, asume un olvido administrativo. Tono cordial y no confrontacional.
Más directo, hace referencia al contacto anterior. Solicita confirmación de fecha de pago.
Tono formal, se involucra un contacto de mayor jerarquía. Documentación de todos los intentos anteriores.
Comunicación escrita formal. Declaración clara del monto adeudado y consecuencias.
Cada punto de contacto en tu cadencia necesita un template de comunicación listo para usar. Sin templates, la calidad y el tono de la comunicación de cobranza dependen enteramente de quien esté haciendo la llamada o escribiendo el mail ese día.
Creamos un set completo de templates para cada etapa y cada canal — email, mensaje de WhatsApp, guión telefónico. Cada uno está calibrado para el nivel apropiado de formalidad y firmeza, manteniendo la voz de tu empresa.
Un proceso que vive en un documento y no en un sistema va a ser olvidado. El componente final de cada implementación es configurar el software existente para que muestre la información correcta en el momento correcto.
Configuramos alertas, asignaciones de tareas y vistas de reportes en la plataforma que tu equipo ya usa — ya sea un ERP como Tango o Bejerman, un CRM, una herramienta de gestión de proyectos o un sistema de planillas estructuradas.
Entender el alcance de nuestro trabajo es tan importante como entender qué hacemos.